Para mi adquiere una sensación de oasis en medio del bullicio y cada vez más pretencioso ambiente de Larcomar y Miraflores.
No me mal interpreten, de vez en cuando todos necesitamos algo lujoso, pretencioso y exclusivo, es la manera que tenemos de justificar el esfuerzo del trabajo diario; pero creo que es precisamente lo que le faltaba a Larcomar, un lugar sencillo de comida sencilla y desenfadada que invita a relajarte con tus amigos o tu pareja, comer rico y a un precio totalmente merecido.
ARÁBICA TE SALUDA
Un lugar muy ameno ¿No creen?
Me encanta que la gastronomía conviva con el arte en un mismo espacio y que mejor que MARVEL para relajar el ambiente.
(Se venden por cierto)
El mismo se ofreció a salir en la foto, me encantó el trato de este chico :)
EL MENÚ
Podemos ver una carta sencilla en una presentación simple y plastificada. Si soy honesto la primera vez que vine la carta te la daban enrollada como un pergamino y me gustó mucho más e iba con el concepto desenfadado del lugar, pero entiendo el objetivo higiénico del plástico.
Contamos con postres caseros (a mi parecer su punto fuerte), paninis, y una gran variedad muy sibarita de tés, cafés y cocteles.
Para los que no lo sepan, soy español, de Madrid concretamente, llevo 4 años viviendo en Lima y este tipo de cafés es algo que encuentras fácilmente en las zonas céntricas y clásicas de Madrid, lo que hace que la nostalgia haga que en verdad aprecie mucho este lugar.
Viendo la oferta que tenían, pese al clima cálido del verano limeño, necesitaba algo cálido que me relajara y que mejor que un rico té.
Me decidí por un clásico Earl Gray (El té de la abuelita inglesa como yo lo llamo). Los toques de clavo y lavanda de este té hacen que entre en un momento de inspiración interna, en el que no paro de pensar que todo momento estresante o duro de la semana queda en el olvido mientras disfruto del aroma y sabor de este clásico.
"Con Amor" la etiqueta que tiene este té me pareció un toque lindo. (A todos nos gusta un poco de cariño)
HORA DE COMER
Como decía antes la oferta salada se centra en los paninis que aunque limitado, tiene sentido que sea ese tipo de bocadillos lo que sirvan.
Como siempre en mis visitas me acompaña mi compañera "The Mini Foodie" quien me enseñó este bonito local.
En mi caso yo ordené un panini de pollo, apio y manzana (Había almorzado fuerte y quería algo saludable para la cena). De todos modos no se preocupen arrojé por la borda la dieta en el momento del postre (Soy debil :( ).
Esta combinación, muy usada por cierto, es fácil que quedé seca o demasiado grasosa al abusar de la mayonesa pero en este caso no fue así.
Un gran equilibro de los ingredientes, el pollo estaba 100% OSO (jugoso, delicioso y maravilloso) y lo crujiente del apio y lo arenoso de la manzana redondeaba el plato.
Mi querida Mini Foodie no pudo separarse de sus raíces italianas y pidió un panini capresse.
Según sus palabras, le sorprendió la calidad de la mozzarella y el equilibrio de la albahaca y el tomate, pues tienden a ponerle poco de estos ingredientes por miedo a sobrepasarse.
Disfrutó de cada bocado y la sonrisa de su rostro no tenía precio.
MOMENTO DULCE
Hasta el momento, la entonada música, la humilde y realista comida hacían de la experiencia algo memorable (En serio en lo simple está la clave).
Pero claro sin algo dulce ninguna comida es lo mismo. Como suelo hacer en todo restaurante o cafetería que ofrecen postres caseros, me dejo guiar por las recomendaciones.
Blonde de Camote y Carrot Cake fueron los elegidos.
Respecto al Blondie fue una revelación, jamas había probado un Blondie (Brownie de chocolate blanco) con camote. Era húmedo, con toques de canela, anís estrella y miel de abeja; me transportó a un estado de éxtasis tan hermoso que fue mejor que cualquier antidepresivo recetable.
Este postre en serio rozaba lo ilegal, fue magnífico (The Mini Foodie casi me deja sin nada).
Carrot Cake eso pedí y eso obtuve, un carrot cake delicioso, húmedo, ligero, dulce y potente. De algún modo, la mezcla de especias (muy constante en ambos postres) me trajo recuerdos navideños lo que sin importar la época del año significa una sola cosa: FELICIDAD.
Hizo que toda la semana mereciera la pena.
En verdad es maravilloso las sensaciones que puede traernos la comida, por algo es la segunda cosa mas increíble de la vida (La primera la dejo a vuestro juicio hahaha).
En definitiva fue una velada tranquila, hermosa y deliciosa. Un rincón donde podemos aislarnos de los fast food o los precios excesivos de Larcomar. Un lugar donde te cuidan, un lugar para cuidarlo.
CALIFICACIÓN: 5 tenedores (Para el estilo del lugar claro)
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FOOD. MEANS. HAPPINESS

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